Cuando las responsabilidades pesan demasiado
- Sarah J. Borrero
- hace 3 días
- 2 Min. de lectura
Un llamado a detenerte y volver a Dios

A ti, dama, mujer, joven, esposa, mamá que me escuchas. Quiero hablarte de algo que como mujeres nos compete a todas: la sobrecarga de responsabilidades. En algún momento, todas hemos estado en esa situación, o actualmente estamos enfrentándola.
Muchas veces nos sobrecargamos porque nuestra naturaleza es querer resolver y ayudar a todos. Sin embargo, nuestro Padre Celestial nos recuerda que el sobrecargarnos de responsabilidades produce ansiedad y estrés. Y surge una pregunta importante: ¿por qué permites que las responsabilidades del día a día te consuman y te alejen de la fuente que es la que te permite poder llevar a cabo cada una de esas responsabilidades?
Para nosotras las mujeres, en muchas ocasiones, es sumamente difícil delegar, porque queremos hacerlo todo. Queremos ser mamá, esposa, hija, queremos ayudar a todos… y terminamos sobrecargándonos.
Las consecuencias de la sobrecarga y la necesidad de volver a Dios
Pero, ¿qué produce la sobrecarga? La sobrecarga de responsabilidades produce desgaste físico. Y ese desgaste físico nos desconecta de Dios, porque no permite que podamos tener ese tiempo de reflexión y oración con nuestro Padre Celestial.
Por eso, hoy te invito a que autoanalices tu vida, que examines cómo te estás sintiendo. Y si tú te identificas como una mujer que tiene muchas responsabilidades, que tiene agotamiento físico, que está cansada, abrumada, y que en momentos siente que ya no puede más, entonces quiero darte el mejor consejo que te puedo dar en este día: saca tiempo para conectarte con Dios.
Busca esa intimidad en la oración y en la Palabra. Conecta con nuestro Señor, porque en la Palabra del Señor se nos recuerda que Él es nuestra paz y nuestra fortaleza.
Reconocerlo no es debilidad: es humildad delante de Dios
No es malo reconocer que estamos sobrecargadas. Al contrario, hacerlo nos vuelve humildes delante de Dios y nos ayuda a entender que lo necesitamos a Él en medio de todo.
Así que hoy, si te identificas con este mensaje, recuerda esto: no estás sola. El Creador de los cielos y de la tierra ha prometido estar contigo hasta el final de los tiempos. Búscalo en intimidad, en oración, y Él te dará la paz que sobrepasa todo entendimiento.


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