Cuando vivimos la incertidumbre: aprender a confiar y esperar en Dios
- Sarah J. Borrero

- 3 feb
- 2 min de lectura

La incertidumbre en los tiempos de espera
Hoy quiero hablarte sobre la incertidumbre. A ti, mujer que me lees, quiero recordarte que a lo largo de nuestra vida todas atravesaremos momentos de incertidumbre. Tal vez hoy te encuentres en un tiempo de espera, enfrentando preguntas sin respuestas claras.
Pero, ¿qué es realmente la incertidumbre? Es no saber qué va a pasar en una situación determinada. Es ese espacio donde el futuro parece indefinido y el corazón se llena de inquietud.
La incertidumbre frente a las pruebas de la vida
Quizás hoy estás esperando un diagnóstico médico, atravesando una situación de enfermedad, en espera de una oportunidad de empleo o viviendo una circunstancia cuyo desenlace aún desconoces. En medio de la incertidumbre, nuestra mente puede comenzar a llenarse de posibles escenarios, pensamientos y conclusiones sobre cosas que realmente no tenemos bajo nuestro control.
Y ahí es donde comienza el verdadero reto: no permitir que la incertidumbre tome el control de nuestra mente y de nuestras emociones.
La incertidumbre nos enseña a esperar en Dios
La incertidumbre nos llama a ser pacientes y a aprender a esperar. Sí, esperar. La Escritura nos recuerda que, aunque el futuro sea incierto, Dios sigue obrando con propósito en la vida de sus hijos. Por eso, podemos afirmar con confianza:
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”(Romanos 8:28, RVR1960)
Esperar no es fácil, no lo es. Pero cuando confiamos en Dios entendemos que la espera tiene un propósito y un tiempo establecido por el Señor. La Palabra también nos exhorta a esperar pacientemente en Jehová. Como dice el salmista:
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.”(Salmo 40:1, RVR1960)
Esa espera no es pasiva; es una espera llena de confianza y fe.
La incertidumbre y una fe cimentada en Cristo
En medio de la prueba, nuestra fe debe estar cimentada en la roca que es Cristo. No permitas que la incertidumbre que estás atravesando en este momento tome control de tu mente y de tus emociones. Es aquí donde debes recordar que el único que tiene absoluto control de todas las cosas es nuestro Señor.
Puede que hoy no tengas todas las respuestas a lo que estás viviendo, pero sí tienes un Dios fiel. La incertidumbre no es abandono de parte de Dios; más bien, puede ser el espacio donde el Señor está trabajando íntimamente y profundamente en nosotras.
Cuando la incertidumbre crece, decide confiar
Por eso, cuando el futuro se vuelve incierto, oscuro, y la mente se llena de preguntas, decidamos pacientemente esperar en Jehová, confiando y creyendo que el Señor sigue teniendo el control absoluto de todas las cosas, incluso en medio de la incertidumbre.




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