La Lámpara del Cuerpo: Cómo Llenar tu Vida de Luz
- Ana Ortíz
- 13 jul
- 2 min de lectura
"La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz."

¿Qué Estás Viendo? La Elección Entre Luz y Tinieblas
Es importante cuidar lo que vemos. Debemos preguntarnos: ¿estamos observando luz, o estamos observando tinieblas? Las tinieblas pueden estar cubriendo la tierra, y aunque con nuestros ojos terrenales podamos observar cómo el ser humano se destruye a sí mismo o destruye la Tierra, debemos enfocarnos en buscar que la luz entre a través de nuestros ojos. Entonces, debemos preguntarnos: ¿qué estás viendo?
No podemos evitar transitar en este mundo terrenal y experimentar la destrucción de la tierra. Pero Dios, que es misericordioso y conoce todas las cosas, ha dejado plasmada belleza en la creación, esperanza en la destrucción, compañía en la soledad, amor en el desamor, y muchas cosas más. Por lo tanto, no enfoques tu mirada en las tinieblas.
Redirecciona Tu Mirada Hacia lo que Edifica
Redirecciona tu mirada y alza ahora tus ojos a lo que edifica, a lo que construye y a lo que moldea tu comportamiento de una manera positiva. Invierte tu tiempo en lo que te hace crecer. Haz un análisis introspectivo de tu vida. De esta manera estarás contribuyendo a tu alma, a tu cuerpo y al crecimiento que da vida.
No permitas que tus ojos se oscurezcan con odio, pornografía, violencia o desamor, porque en tu cuerpo experimentarás destrucción. Llena tus ojos de reconciliación, pudor, amor y todo lo que construye. Así, y solo así, tu cuerpo recibirá el alimento correcto para enfrentar los retos que la vida te pueda presentar.
Da gracias a Dios por lo que tienes y continúa buscando todo lo bueno que viene de Él, para que alumbres tu vida con un toque diferente desde las alturas celestiales.
Oración
Te doy gracias Señor por cada oportunidad de vida.
Porque tú eres mi lámpara, oh SEÑOR; el SEÑOR alumbra mis tinieblas. (2 Samuel 22:29)
Alumbra mi interior, límpiame de toda tiniebla y toda maldad.
En el nombre de Jesús, amén.





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